Qué ponerse y cómo prepararse para tu retrato corporativo
Ropa, colores, gafas, maquillaje, pelo y postura: todo lo que conviene saber antes de tu foto de empresa o de LinkedIn, con lista de sí y no.
Por Juanjo Vega Santa-Cruz · Noomadik

Para un buen retrato corporativo no hace falta cambiar de imagen: basta con venir como irías a una reunión importante. Esta guía está pensada para que tu empresa te la reenvíe unos días antes de la sesión. Se lee en cinco minutos y resuelve las dudas más habituales sobre ropa, colores, gafas, maquillaje, pelo y nervios.
La ropa
La regla general
Ponte lo que llevarías para una reunión importante con un cliente. Ni más formal ni más informal de lo que eres en tu trabajo. Si en tu empresa nadie lleva corbata, no hace falta que la estrenes ese día; y si la llevas siempre, llévala.
Elige algo con lo que te sientas cómodo o cómoda y que te quede bien de hombros. En un headshot se ve sobre todo el cuello, los hombros y el pecho, así que eso es lo que importa.
Colores que funcionan
- Tonos lisos y medios: azul marino, gris, verde oscuro, granate, beis o tierra.
- Blanco y negro, mejor combinados con otra prenda (una americana sobre una camisa blanca, por ejemplo), que llevados solos.
- Si la empresa usa un fondo de color, evita prendas del mismo tono para no fundirte con él. Pregunta antes cuál será el fondo.
Qué evitar
- Estampados pequeños, cuadros finos y rayas estrechas: en foto vibran y generan un efecto extraño.
- Logotipos y textos grandes en la ropa, salvo que sean de la propia empresa y así lo hayáis decidido.
- Colores fluorescentes, que tiñen la piel de la cara.
- Prendas muy arrugadas. Si puedes, trae la camisa o la americana en una percha y cámbiate en la oficina.
Un consejo práctico: trae una segunda opción, por ejemplo una prenda de otro color o una americana. Si algo no funciona con el fondo, se cambia en un minuto.
Gafas, accesorios y detalles
Gafas
Si llevas gafas a diario, llévalas: es como te reconoce la gente. El fotógrafo coloca la luz y ajusta el ángulo para evitar reflejos. Solo conviene evitar las lentes que se oscurecen con la luz, porque con los focos pueden teñirse. Si dudas, se pueden hacer fotos con y sin gafas.
Accesorios
Mejor discretos: un reloj, unos pendientes pequeños o un collar sencillo. Las piezas grandes o muy brillantes roban protagonismo a la cara.
Detalles que se notan
- Revisa cuello y hombros: pelos, pelusas o etiquetas a la vista.
- Si llevas corbata, que el nudo esté bien hecho y centrado.
- Vacía los bolsillos de la americana, sobre todo del móvil.
Maquillaje y piel
- Si te maquillas normalmente, hazlo como un día de trabajo, quizá con un poco más de cuidado. Mejor tonos naturales y acabado mate.
- Si no te maquillas, no es necesario empezar ahora. Un polvo matificante o unos papeles secantes ayudan a quitar brillos en la frente y la nariz, también en hombres.
- Hidrata la piel la noche antes y el mismo día, sobre todo los labios.
El retoque posterior es natural: se corrigen detalles temporales, como una rojez o un granito, pero no se cambia la cara de nadie.
Pelo y barba
- No estrenes corte el día antes. Lo ideal es cortarse el pelo o arreglarse la barba unos días antes, para que no se vea recién hecho.
- Lleva el pelo como lo llevas normalmente. La foto tiene que parecerse a ti.
- Si llevas barba, que esté recortada y definida. Si te afeitas, mejor hacerlo por la mañana del mismo día.
- Trae un peine o un cepillo pequeño para retocar justo antes de tu turno.
Postura y expresión
La mayoría de la gente no se siente cómoda delante de una cámara, y es completamente normal. Parte del trabajo del fotógrafo es guiarte y conseguir que te relajes. Aun así, estos trucos ayudan:
- Siéntate o ponte de pie con la espalda recta, pero sin rigidez. Hombros relajados, hacia abajo.
- Adelanta ligeramente la barbilla, como si fueras a saludar a alguien. Define el mentón y queda más natural de lo que parece.
- Gira un poco el cuerpo y mira a cámara. Queda menos rígido que de frente.
- Sonríe con los ojos. Piensa en algo o alguien que te haga gracia; la sonrisa forzada se nota.
- Respira antes de cada foto. Parece una tontería, pero relaja la cara.
Cómo llevar los nervios
- Llega unos minutos antes de tu turno, para no entrar con prisa.
- Mira alguna foto en la pantalla: el fotógrafo te enseñará cómo va y verás que no hay nada que temer.
- No hace falta acertar a la primera. Se hacen varias fotos y luego se elige la mejor.
- Si hay algo que no te gusta de ti en fotos (un perfil, una sonrisa), díselo al fotógrafo. Lo tendrá en cuenta.
Lista rápida para el día de la sesión
Sí:
- Ropa de reunión con cliente, en colores lisos y tonos medios.
- Una segunda prenda de otro color.
- Gafas si las llevas a diario.
- Peine, polvo matificante o papel secante.
- Llegar unos minutos antes.
No:
- Estampados pequeños, rayas finas o cuadros pequeños.
- Logotipos y colores fluorescentes.
- Corte de pelo del día anterior.
- Accesorios grandes o muy brillantes.
- Llegar con el tiempo justo.
Si quieres conocer cómo se organiza la sesión desde el lado de la empresa, lo contamos en fotos de LinkedIn para toda la plantilla.
Para terminar
Un buen retrato corporativo se consigue con poco: ropa que te quede bien, una expresión relajada y alguien al otro lado de la cámara que sepa guiarte. Si estás organizando los retratos de tu equipo, mira nuestra página de retrato corporativo en Barcelona o pídenos presupuesto.

